Un mug cake antianemico

Los mug cakes se preparan en pocos minutos. Hay infinidad de recetas, hoy os cuento cómo preparar un mug cake rico en hierro. 

No me he vuelto loca ni Potiholic va a incluir recetas de cocina salvo que tengan un plus saludable, como pasó con la entrada sobre el revuelto de brócoli. Por cierto, me encanta el brócoli, lo que me repugnaba era el olor, ahí queda eso, camuflando su aroma resulta que me vuelve loca. Hoy os cuento cómo preparo un mug cake SIN LACTEOS y rico en hierro, por si alguien necesita una excusa para ponerse tibio a chocolate. Además es sencillísimo.

 

un mapache lee un libro

Necesitaremos un bol de cerámica o una taza de este material pero grande, porque la receta da para dos o tres personas. En el bol mezclaremos con una cuchara o cucharilla hasta obtener una mezcla homogénea los siguientes ingredientes:

– Un huevo crudo. Nos aporta vitamina B9, el llamado ácido fólico, una de las principales vitaminas  con propiedades antianémicas, además de hierro.
– Dos cucharadas rasas de harina. Su puede aumentar esta medida si buscáis una textura más compacta.
– Una cucharada a rebosar de cacao puro en polvo, sin azúcar, preferentemente desgrasado.

El cacao nos suministrará una buena dosis de hierro y de magnesio, para que nada se nos ponga por delante, incluida la astenia asociada a una anemia de hierro. Y al ser desgrasado ( bueno, casi ) es apto para personas con problemas de hipercolesterolemia, pues apenas aportará grasas saturadas.

– Una cuchara a rebosar de azúcar, igual que la de cacao puro, si os gusta el chocolate amargo. Si preferís un bizcocho dulce, aumentad un poco la proporción de azúcar a expensas de la de cacao.

– Dos cucharadas de semillas de sésamo, blanco, dorado o negro, crudo a poder ser. Este es el otro ingrediente estrella de la receta anti anemia ferropénica.

El sésamo más rico en hierro es el sésamo negro, aunque tiene un regusto que no va bien para la repostería, y en este caso queremos usar mucho sésamo para aprovechar sus beneficios nutricionales.

IMPORTANTE: para poder asimilar los nutrientes del sésamo, las semillas deben estar rotas. Por ello, para que esta receta nos aporte de verdad hierro, magnesio y calcio debemos usar semillas trituradas o bien masticar lentamente el postre al comerlo.

– Bebida vegetal. Yo uso tres o cuatro cucharadas de leche de soja. Pensad que la bebida vegetal cunde menos en estas recetas que la leche de vaca convencional.
– Media cucharilla rasa de postre de levadura para repostería.

– NO añadiremos ACEITE o margarina porque las semillas de sésamo son ricas en lípidos.

Las variaciones que admite esta receta son casi infinitas, desde cambiar la bebida vegetal leche hasta sustituir el azúcar por otro edulcorante natural, o la harina de trigo por harina de maíz si lo desean tomar personas celíacas.

Si buscáis un acabado suave y esponjoso, yo os aconsejo estas cantidades que os acabo de indicar. En cambio si os gustan los bizcochos con mucho cuerpo, podéis añadir un poco más de harina o algo menos de levadura. Incluso queda rico con un chorrito de licor, añadido antes de introducirlo en el microondas, para que con el calor se evapore el alcohol. Yo lo he probado con licor de avellana. Y también con una cucharilla de postre de canela en polvo.

Y el truco de esta receta consiste en mezclarlo todo muy bien. Nada más.

Una vez obtenida la mezcla perfecta, que se prepara bien a mano, se introduce se mug o el bol en el microondas, 2.5 minutos a potencia máxima, que en el de casa es de 700 watios. Para microondas más potentes, el tiempo será menor. Podéis ir dando toques de medio minuto consecutivos hasta pillarle el punto una vez sepáis cuánto se eleva el mug cake al final.

Transcurrido el tiempo estimado, se retira del microondas, se desmolda con mucho cuidado de no quemarse, se parte en trocitos y se come estando aún caliente. Si os sobra postre para el día siguiente, os va a tocar comerlo remojado en leche o bebida vegetal, porque estas recetas tan rápidas tienen de malo que se quedan como con una textura gomosa al enfriar.

Y ese es todo el misterio. Ya tenéis excusa, chicas, para esos días: “es que necesito reponer los depósitos de hierro ñam ñam ñammmm “.

Besitos de mapache 😉