Sobre Potiholic

Resulta difícil saber a priori si un sitio puede interesar a un recién llegado o no, aunque observando el target de los lectores habituales de Potiholic, los temas que más se tratan aquí y las manías personales de esta que suscribe, voy a intentar dar una aproximación. Y es que Potiholic no es un blog de belleza al uso.

Soy una consumidora muy exigente por mis numerosas alergias y problemas de piel, así como por mis conocimientos sobre química cosmética y las aplicaciones medicinales de ciertos principios activos. Tengo la suerte de entender qué puedo esperar de un producto y si merece o no la pena pagar lo que piden por él con tan sólo leer el INCI o composición completa, donde los ingredientes aparecen en orden decreciente de concentración.

Me encanta la cosmética natural y de unos años a esta parte me he vuelto incondicional de la cosmética sin agua: champú sólido, aceites vegetales enriquecidos con aceites esenciales, jabones especiales para pieles atópicas o mantecas vegetales. Pese a ello, no soy quimiofóbica y comprendo que no a todo el mundo le pueden gustar las mismas texturas que a mi, o que hay consumidores que prefieren que sus cosméticos incluyan algún conservante a tener que andar calculando si les dará tiempo a terminarlos en el plazo de unos meses.

Por mi dermatitis atópica veréis cómo muchas veces termino la reseña de un producto cosmético o de higiene comentando mi experiencia con él en las zonas afectadas de atopía. Hago esto por si puedo ayudar a gente que padece del mismo problema. En mis primeros años como atópica me encontré con que en ocasiones ni los profesionales sabían recomendarme los productos adecuados a mi problema. Sólo una dermatóloga muy afamada, pero antes de dar con ella y entender el problema me prescribieron bastantes productos inútiles en muchos casos, o incluso inadecuados en otros.

Sobre las entradas de plantas medicinales, suplementos y nutrución, escribo en base a mis conocimientos de química y de bioquímica. Jamás ignoréis la consulta con un médico o un buen farmacéutico por lo que leáis en internet. Ni en este sitio ni en otros.

Todos los productos que aparecen en este blog salvo un par de casos puntuales son cruelty free. Yo sólo consumo este tipo de productos, e intento que también sea ecofriendly más allá de los certificados ecológicos. Atiendo a los envases, formatos y demás. Eso no quita que en ocasiones por el tema del blog reciba para testar algún producto que yo no consumiría por contener un ingrediente determinado de origen animal ( intento dejar claras mis condiciones ) y paso a evaluarlo objetivamente. También puede suceder que una entrada esté escrita cuando una marca era cruelty free y en el momento actual no lo sea, por haber sido absorbida por otra empresa. Todas las entradas muestras la fecha en la URL ( mes y año ).

En este blog hay publicidad en forma de banners y de enlaces de afiliados. Con los banners hay un problema serio y es que aunque uno rechace que se muestren ciertas categorías, de alguna manera que no consigo comprender pueden llegar a colarse. Yo respondo de los productos que recomiendo, pero no puedo responder de los que aparezcan en la publicidad de Adsense, pese a que intento poner filtros muy estrictos. Sobre los enlaces de afiliación, jamás os recomendaría probar algo que yo no use o no crea que puede interesar a un sector importante de los lectores de este blog. Como tampoco diré que un producto es bueno o que presenta una buena relación calidad/precio sin ser cierto. Es mi credibilidad la que está en juego.

Por motivos personales ajenos a mi voluntad puedo tardar en responder a las dudas planteadas en los comentarios varios días.

Y creo que no me dejo nada. Sed bienvenidos, ojalá os guste este blog y, más importante aún, ojalá os resulte de utilidad.

Besitos de mapache potihólico.