La gallina feliz

La Gallina Feliz, empresa de jabonería artesana y ecológica.

Hola, potihólicas y potihólicos:

Hoy voy a hablaros de La Gallina Feliz (link eliminado porque la web ya no existe). Primero mapaches y ahora gallinas, ¿ te has vuelto MAS loca ? No, o no creo, La Gallina Feliz es el nombre de una empresa de artesanos jaboneros ecológicos.

Al cerrar el punto de venta físico de mi ciudad que disponía de los jabones Fontesanta  me puse a navegar y di con esta web. Productos también ecológicos, también con registro sanitario y, al igual que los otros, con un buen porcentaje de sobreengrasamiento, pero sin portes con sólo comprar tres pastillas de jabón a elegir. Los jabones Fontesanta me encantan, pero los portes de su web no, y por ello los compraba siempre en puntos de venta físicos.

Pero, ¿ qué es eso del sobreengrasado ? Es jerga jabonera. El jabón se obtiene al aplicar un álcali, que suele ser sosa cáustica, a una mezcla de aceites. Los jabones convencionales se elaboran con un pequeño porcentaje de sobreengrasamiento, es decir, se consume toda la sosa y, por seguridad, queda un poquito de aceite sin reaccionar. Pero eso es insuficiente para mí. Algunos artesanos jaboneros elaboran productos con un porcentaje de lípidos mucho mayor, más respetuososo con las pieles sensibles. Y la única manera de que yo pueda usar un jabón es que esté muy sobreengrasado, por el tema de la atopía.

Al pedir información sobre los productos a la empresa, amablemente se ofrecieron a hacer un jabón de karité y oliva especial, con más karité aún que su receta habitual. Yo llevaba mucho tiempo buscando un jabón de karité de estas características y Fontesanta no lo tiene. El karité posee una acción antiinflamatoria natural y es uno de mis aliados en el cuidado de la piel irritada por sus múltiples beneficios. Cuando se usa este jabón de aceite de oliva y karité se nota una textura muy untuosa que nada tiene que ver con la mayoría de los jabones de tocador, ni siquiera con los de glicerina. La sensación es muy agradable y, pese a producir poca espuma, el producto limpia muy bien. El aroma es casi imperceptible y natural, es el que resulta de la mezcla de los ingredientes.

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 Se salía de la jabonera y tocó algo con papel 🙁

Buscaba un jabón especial de karité para usarlo en el rostro, pero tras hacer el pedido a La Gallina Feliz recibí la tester box de De la Uz y en ella se incluía la limpiadora facial de Organic Skincare . Con esta limpiadora solucioné de una vez las ganas de usar a veces un producto un poco más potente que mis habituales, pero que no reseque la piel. No obstante también probé el jabón de karité y oliva en el rostro, al fin y al cabo esa era mi idea. Rostro y manos son zonas muy delicadas con el tema de los productos de higiene en mi caso.

El resultado obtenido fue intermedio. En el rostro no me ha convencido, no me pica la piel tras usar este jabón pero es cierto que sí me pide la hidratante, cosa que no me sucede con la limpiadora de Organic Skincare que probé por pura casualidad. En cambio en las manos me deja una sensación muy agradable, de limpieza pero sin tirantez ni irritación, y con el uso del jabón en la ducha también quedo contenta. El precio de cada pastilla de jabón es de unos seis euros y su tamaño es más grande de lo habitual, 120 gramos. Al ser un producto ecológico, artesano y, encima, con portes gratuitos a partir de una pequeña compra, resulta que tiene un precio muy económico. Alguno pensará que soy una exagerada pero no, sé bien de lo que hablo, este tipo de jabones suelen costar más. Y, como sucede con los Fontesanta, los jabones de La gallina Feliz tampoco incluyen colorantes, que son uno de los aditivos más problemáticos para mi.

En resumen, los productos son buenos y tienen un precio razonable. El hecho de que a mi no me convenzan para usarlos de continuo en el rostro no debería ser motivo de alarma, mi relación con este tipo de productos es harto complicada. Más adelante os hablaré del jabón de lavanda y del de argán, que son los otros dos que pedí para aprovechar los portes gratuitos. Sobre si repetiré o no con ellos, cuando haya usado largo tiempo los tres os contaré, pero tardaré porque no quiero tener varios productos sin conservantes empezados a la vez, para que no vayan perdiendo las propiedades medicinales de los ingredientes que complementan la composición de estos jabones. También hacía lo mismo con los Fontesanta, compraba varios pero a la vez como mucho usaba dos.

En cuanto a la pregunta del millón, de momento ganan los Fontesanta, pero ya os digo, los portes de su tienda on line me disuaden bastante.

Besitos de mapache potihólico : )