Pranarôm adaptogène: la creme

 Hola, potihólicas y potihólicos:

 Hoy voy a hablaros de uno de esos productos versátiles y adaptables, apto para hombres y para mujeres, como casi todos los productos de cosmética natural. En esta ocasión os comentaré mis experiencias con la crema hidratante de la línea adaptogène de Pranarôm, la cual es un producto pensado para combinarse si se desea con otros de la misma línea, como es el caso de los serums. Dejo enlace al post sobre el serum dinamizante.

  Cuando escribí el review del sérum lo había estado usando sólo, para comprobar sus efectos, pero después pasé a combinarlo, como recomiendan, con la crema ( o con el fluido, en caso de pieles grasas o mixtas ). También estuve utilizando un tiempo la crema con el tónico pero sin el serum, para estimar qué hace cada producto.

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 Lo primero que debo destacar de esta hidratante Pranarôm es que es un producto apto también para el contorno de ojos. Esto unido a su dispensador airless y a su aroma suave pero estimulante hace que su uso sea rápido y placentero. Desde que uso cosmética natural me voy volviendo perezosa con los contornos de ojos convencionales porque muchos aceites y mantecas vegetales son un todo en uno y yo soy un poco vaga por las mañana ( un poco es un eufemismo ).

 Pranarôm recomienda mezclar tres o cuatro gotas del serum elegido con un par de dosificaciones de la crema y aplicarlo por todo el rostro, a excepción del contorno de ojos, donde se aplicará la crema nada más. Pero a mí me da pena dejar parte de mis preciados productos en las palmas de las manos y además prefiero usar los serums puros, sin diluir, para mayor eficacia. Por ello me aplicaba primero el serum y al cabo de un par de minutos la crema, o bien primero el tónico herbal y al momento la crema.

 La textura del producto es bastante ligera y no oleosa, aunque es un producto con un cierto poder de nutrición, apto para usar tanto de día como de noche ( de nuevo, ideal para perezosas ). Su aroma recuerda al del bosque mediterráneo, con notas de pino y abeto. Este perfume se debe exclusivamente a su contenido en aceites esenciales: pino para dinamizar y tonificar, combatiendo la fatiga; palo de rosa para calmar y mantener a raya pequeñas imperfecciones; abeto, de propiedades antisépticas y antiinflamatorias; y mirto, similar al aceite esencial de abeto en aplicaciones pero que añade un matiz astringente. La mezcla de estos principios activos ayuda además a estimular la circulación en la zona, pero sin llegar a enrojecerla. Es lo más sorprendente para mí de Pranarôm, cómo saben bien hasta donde llegar con el uso de ciertos aceites esenciales fuertes manteniendo un producto de alta tolerancia dermatológica. No obstante, como siempre sucede con este tipo de preparaciones con aceites esenciales, si uno no sabe a ciencia cierta que no es alérgico a ningún ingrediente conviene hacer una pequeña prueba de alergia en la zona interna de la muñeca, el codo o tras la oreja, un día, antes de proceder al uso del producto.

 La pregunta del millón es si voy a repetir con el producto. Pues es posible, me gustó mucho y no lo descarto. Sí, me gustaría repetir. Lo que sucede es que tengo varios productos para el cuidado de la piel abiertos o haciendo cola y la cosmética natural no debe acumularse, así pues, primero deberé terminar existencias y luego, ya con la mente fría, seleccionar con cuál repito ( recuerdo que siempre uso uso una vez al día las cremas MuLondon ).

 La marca Pranarôm no es precisamente económica aunque sí más asequible que la cosmética de lujo, porque no me gusta usar el término alta gama. La calidad de Pranarôm en cambio es insuperable, por lo que yo veo sus productos como una pequeña inversión cosmética. Por suerte son productos que cunden mucho, como suele suceder con la cosmética 100 % natural. La línea cosmética de Pranarôm cuenta además con certificaciones ecológicas.

 Casi me olvido, también probé la crema con el exfoliante en polvo de la misma línea con buenos resultados. Aunque al final, por economizar, seguí usando el scrub con mi limpiadora desmaquillante hidratante de Green People.

 Besitos de mapache potihólico 🙂