Lo artesanal no siempre es lo mejor

Cosmética artesanal y cosmética natural son es lo mismo, como tampoco equivale a decir que todo lo artesano sea no tóxico o a la inversa.

 Por qué es mejor que algunos ingredientes de cosmética natural se obtengan en una planta piloto o en una industria y no en tu cocina. 

 Como sabréis soy una gran consumidora de cosmética natural y alguna de ella artesana. Y os recomiendo algunas empresas.

 Sin embargo, veo que hay mucha confusión entre natural, artesano, saludable, no tóxico e higiénicamente seguro. No todos los procesos de elaboración de un cosmético se pueden hacer en una cocina, por poner un ejemplo. No todas las marcas de cosmética artesanal descuidan la higiene ni la salubridad de sus productos. No deberíamos aplicar sobre una piel dañada un aceite esencial, puro o diluido, que no haya sido obtenido mediante una destilación en un alambique casero llevada a cabo por alguien que no sepa tomar las precauciones más elementales para moverse en un laboratorio.

 Intentaré hacer esta entrada lo más sencilla posible para la gente que no es de ciencias.

 Hablamos de un cosmético artesano cuando hay alguna parte en el proceso de su elaboración que deba realizarse de manera manual, o que se elija que se realice así. Por ejemplo, alguien puede hacer cosmética artesana empleando aceites esenciales obtenidos por extracción con CO2 supercrítico, que son los de mayor pureza, en un proceso que es imposible hacer lejos de una planta industrial con una maquinaria muy especial.

 La cosmética artesana debe contemplar un mínimo de higiene, entendida como un conjunto de buenas prácticas para evitar contaminaciones indeseadas de los productos o poner en riesgo la salud tanto de quien produce esos cosméticos como de quien los vaya a usar.

 Es como si vamos a comer una tortilla de patata ( elaborada con huevos y no con el sustituto llamado huevina ). Dependiendo de quién la prepare y del cuidado que tenga en la elección de las materias primas y en la elaboración, también de cómo la conserve una vez preparada y el tiempo que pase hasta que nos la comemos podremos tener una buena digestión y pillar una salmonella.

 Puedes comer la tortilla de patata que prepara tu vecino o un amigo, pero cuando uno ve un puesto callejero, si viviésemos en un sitio donde fuera legal la venta sin registro sanitario, ¿ le compraríamos esa misma tortilla al que plantó su puesto allí ? Yo, dado que hay un riesgo, no lo haría.

 No porque ese desconocido me vaya a vender algo en mal estado, sino porque existe la posibilidad de que sí se encuentre así y quien lleve el puestecito de comida ni lo sospeche.

 Con el tema de la cosmética artesana veo de todo. Que si es lo sano y lo otro nos mata, que si es lo ecológico y respetuoso, y que si no da alergias. Esto… he visto a algún artesano señalar que susu productos no dañan el medioambiente acompañando el texto de unas imágenes de los aditivos que usa, los cuales no deben ser vertidos por un desagüe. Esto pasa en España, donde la legislación es estricta. Si un producto no debe ir por un desagüe porque así lo señala la etiqueta del laboratorio puede deberse a dos causas.

  •  La primera, que puro sea agresivo con las tuberías y produzca la liberación de metales pesados.
  •  La segunda, que por muy diluido que se encuentre no sea recomendable que pase a formar parte de nuestra cadena alimentaria.
  •  En cualquier caso, si no tienes un servicio que te recoja los residuos y los lleve a tratar como se deban, no deberías emplear esas materias primas. Si no te ocupas del tratamiento de las aguas que resultes de los procesos que llevas a cabo y no vas a pagar a otro porque lo haga, tampoco deberías usarlo.

     La producción de aceites esenciales con alambiques caseros.

     Mucha gente con poca formación en física cree que existe una única destilación, la que se hace con un alambique casero. Que uno puede variar qué líquido añade a las plantas para obtener una mezcla que luego separará pero nada más. No existe una única destilación, dejando a un lado los temas ingenieriles que afectan al rendimiento. Para obtener aceites esenciales de forma artesana no siempre se puede proceder de la misma forma, en ocasiones hace falta lo que se llama una destilación fraccionada, en otras un doble proceso de destilación. Quien sabe lo que se trae entre manos no supone un peligro, el problema es quien no.

    Y después, al final, cuando se separa la fase líquida de lo que es el aceite esencial, ¿ cuándo tendremos una pureza aceptable ? Con máquinas que nos comprueben las concentraciones de algunas sustancias no hay problema, pero a ojo…yo no lo haría con cualquier especie vegetal. Y es que existen aceites esenciales que se obtienen de plantas seguras, con los que si el producto no es muy puro no corremos riesgos, pero hay algunos aceites esenciales en cuya composición hay bastantes sustancias que pueden llegar a ser peligrosas y es necesario controlar que en la destilación hayamos separado la mezcla de principios activos ( generalmente terpenos ) que buscamos para el uso que queremos darle y no otra.

     Esto se relaciona con lo que se llama el quimiotipo. Las empresas que producen aceites esenciales con mayor rigor y cuidado proporcionan el quimiotipo de algunos de sus productos, pues de una misma planta se pueden obtener diferentes aceites esenciales. También ofrecen todos susu AEs quimiotipados. El quimiotipado es el equivalente en el mundo de los aceites esenciales a la estandarización de comprimidos vegetales para garantizar la dosis X de principio activo por cápsula o comprimido, con un margen de variación aceptable y siempre seguro para la salud.

     Emulsiones y mezclas con agua. Peligro de contaminación por microorganismos.

     La cosmética natural sin agua, mi preferida, no requiere mayores complicaciones adicionales, pero cuando se elaboran de manera artesana cremas o emulsiones aparece un nuevo peligro: la posibilidad de contaminación por hongos, por levaduras o por bacterias.

      Este es un aspecto que es un pequeño laboratorio se puede controlar pero en tu propia casa no.

    ¿ Lo natural no puede ser tóxico ?

     Para terminar, a quienes aseguran que lo natural no es tóxico me permito recordarles los efectos de la belladona en dosis altas o del curare que los indios de la Amazonia emplean para impregnar con él la punta de sus flechas. Son productos completamente naturales, y letales.

     El coloralio de todo esto es que cosmética natural sí, cosmética artesana ¿ por qué no ?, pero siempre exigiendo unas garantías porque, cuando estos los productos los elabora gente sin formación, pueden poner en riesgo nuestra salud sin pretenderlo.

     Besitos de mapache potihólico.