Afrodisiacos para San Valentín

 Alimentos y especias con propiedades afrodisiacas.

Hola, potihólicas:

Se acerca San Valentín, evento comercial ideado por los grandes almacenes, como tantos otros.

Sí, pertenezco a ese grupo de personas que no son muy crédulas en lo referente a los amores de novela. No digo que no exista el amor, digo que cuando alguien se enamora cada mes, pues vaya birria de amor. De todas formas este post va dirigido a quienes no buscan una relación contemplativa y platónica. La idea se me ocurrió escribiendo un encargo sobre alimentos afrodisiacos, y es que hay comidas que dejan volar la imaginación, como estas verduras:

Bueno, tal vez este ejemplo sea demasiado explícito, pero sirve para ilustrar uno de los tres grandes grupos de alimentos con fama de afrodisiacos: los que recuerdan a ciertas partes del cuerpo por su forma o textura. En este caso, como en la mayoría, el órgano estimulado es el cerebro ( el más erótico de todos ), a través de la vista.

No obstante, existe un alimento en esta categoría que yo desaconsejo. Hablo de los espárragos, sobran las analogías. Suelen estar presentes en menús afrodisiacos, pero poca gente sabe que dan mal olor y un gusto fuerte a la orina, y no sólo a la orina.

Otro grupo de alimentos afrodisiacos lo constituyen los que aportan nutrientes cuya carencia se manifiesta, entre otras cosas, por un descenso en la líbido. Aquí el ejemplo más conocido es el de las ostras, de las que se atiborraba Casanova. Efectivamente, las ostras aportan zinc, pero también lo hacen la mayoría de los frutos secos y son mucho más económicos.

Finalmente están los verdaderos alimentos afrodisiacos, aquellos que aumentan la excitación y/o la potencia. Sobra aclarar que ninguno hace que surja el deseo de por sí, ni por ingerirlos tienes disculpas para acosar al macizorro del tercero.

En este grupo la medicina occidental sólo reconoce uno y es la canela. La canela estimula la circulación sanguínea en la zona abdominal y genital, lo que se traduce, si hay una situación propicia, en una mayor rapidez para alcanzar la excitación y para mantener digamos «el chiringuito abierto» en el caso de los hombres.

Aquí se pueden citar otras especias, recogidas en tratados muy anteriores a la era de Jesucristo y por diferentes culturas. Todos tienen su razón para estar entre los elegidos, unos por mejorar la circulación como el jengibre, otros por combatir la fatiga como el ginseng y algunos por aportar notas especiales al sabor corporal, como es el caso de las infusiones con jazmín y con vainilla.

Pido disculpas a Sonia por pillarle esta imagen de La Bella Durmiente y os recomiendo su post sobre el tuppersex.

Mientras, adelanto la próxima entrada: «Potis que ayudan a encender la pasión».

Besitos de mapache potihólico 🙂