XXXL SHINE, DE ESSENCE

Ahora le toca el turno a un producto que me han regalado no hace mucho ( gracias, Tai Tai ). Se trata de un gloss XXXL shine, de Essence, concretamente el número 5 o Super Girl. Vaya nombrecito, en fin…

El formato es bastante elegante para tratarse de un producto low cost, con tapa plateada y de aspecto metalizado y, eso sí, el odioso efecto óptico que le hace aparentar tener más producto del que en realidad tiene.

Pero lo mejor está en el interior, y siguiendo con el envase me refiero a su aplicador, largo y bastante rígido, ideal para depositar una cantidad generosa de producto y así, quienes tengan los labios pálidos noten algo de color.

El aspecto que lo hace diferentes a los demás glosses es su elevado aspecto lacado, con mucho brillo. El brillo lo dan unas micropartículas pero tan DIMINUTAS que apenas se ven aunque uno se pegue al espejo. Por eso parece que nos acabamos de aplicar algo así como la gelatina que recubre las tartas en cuestión de brillo, para que veáis lo goloso que resulta su efecto.
El producto es muy cómodo de llevar, no pegajoso pese a lo que pudiera parecer a simple vista, y protege los labios del frío y el viento. Su aroma es dulce pero muy suave, casi imperceptible, y su color tan discreto que casi es ausente. El tono 5 por lo visto era el más intenso dentro de los rosas, y a mí me da sólo un toquecillo rosado, pero mis labios son muy rojizos y por eso no puedo usar labiales claros. Imagino que la cosa cambie si se aplica la base de maquillaje también en la zona, para un efecto nude. Pero yo no me veo con labios claritos.

Como desventajas citaré que me gustaría hubiera versiones con algo más de color, y tonos rojizos transparentes, y que su permanencia es como la de casi todos los brillos labiales, muy débil. Aguanta bien si no comes ni bebes, pero ante el roce se va como nada. Eso sí, al ser tan ligero no emborrona el contorno labial .

Besitos de mapache potiholico 🙂