Factores a tener en cuenta a la hora de elegir un protector solar

 ¿ Cómo elegir un buen protector solar ?

Siguiendo con el tema de las radiaciones solares y la protección de efectos indeseables, hoy vamos a ver varios factores que influyen a la hora de saber qué factor de protección deberíamos usar. No siempre se tienen todos en cuenta.

Antes os comento que la exposición al sol es indispensable para que la vitamina D pueda realizar su función en el organismo, pero en España basta con una exposición de 10-15 minutos diarios ( sin filtros ) en una zona como puedan ser los brazos. Y como los protectores solares no bloquean completamente la radiación, podemos usar estos productos a diario sin miedo a sufrir consecuencias por falta de exposición solar.

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Los problemas surgen en las zonas muy cercanas a los polos, donde la noche dura varios meses. Entonces, en esas épocas, a los niños pequeños a veces debe exponérseles a sesiones controladas de radiaciones que imitan las solares.

Cuando veo tablas sobre qué protección es la adecuada para cada piel, generalmente me ofendo un poco. No basta con mirar el color de la piel, de los ojos, o si te bronceas con facilidad o te pones como un cangrejo si un día vas a la playa. Por ejemplo, mi madre, mi difunta tía y yo, por genética, nacimos con una piel que si no se expone al sol es clara pero, sorpresa, nos bronceamos con mucha facilidad y no nos quemamos. Es lo que tiene la variabilidad genética, mi abuela como si fuera nórdica, mi abuelo como si fuera árabe, salimos un poco raras, blancas pero que nos podemos broncear muchísimo. Entonces, ¿ de qué color es nuestra piel en concreto ? Yo digo que clara porque vivimos en Asturias y no nos exponemos mucho al sol, pero como viviésemos, por ejemplo, en Andalucía, es seguro que tan sólo de ir por la calle, incluso con protector solar, nuestro tono de piel sería diferente. Comento esto para que veáis que el tono de piel cambia según donde vivamos.

Más importante que nuestro tono de piel es en qué latitud, clima y época del año nos vamos a exponer al sol. Los rayos solares inciden de manera más directa en las zonas comprendidas entre los trópicos, las partículas sólidas de la atmósfera que dispersan la radiación lo tienen más complicado en esas zonas. Después está el tema de los adelgazamientos en la capa de ozono, unas zonas son más peligrosas que otras para exposiciones largas. Recordad que existe un capital solar .

Antes comentaba el caso de nuestra familia. Los factores genéticos influyen a la hora de elegir un nivel de protección solar más allá del capital solar con el que los genes hayan querido “bendecirnos”. Y también influye la raza. Habrá quien piense que las personas de raza negra ( lo siento si a alguien le parece políticamente incorrecto, yo conozco a bastantes y se llaman a sí mismos negros, así pues yo hago lo mismo ) también deben protegerse del sol, también pueden desarrollar melanomas pese a contar con una protección natural envidiable. De hecho, entre las tribus africanas así como entre las amazónicas siempre ha sido normal proteger la piel del sol con barros o con aceites. No lo hacen por belleza, sino por necesidad, por higiene, forma parte de su cultura. Y digo yo que por algo será. En Africa suelen utilizar arcillas o manteca de karité, dependiendo del ecosistema. En la Amazonia, aceites extraídos de semillas. En cuanto al envejecimiento cutáneo prematuro producido por las radiaciones solares, los blancos llevamos la peor parte, somos los más afectados.

Hay personas que sufren de fotosensibilidad por diversas enfermedades, o que pueden manifestarla por la ingesta de ciertos fármacos o de plantas medicinales. Ni que decir tiene que en función de la causa y la gravedad de esta fotosensibilidad se deberán evitar los baños solares o bastará con usar un factor medio. Pero nunca convendrá no usar protección alguna. Antibióticos de la familia de las quinolonas, sulfamidas, antidepresivos inhibidores de la recaptación de la serotonina ( IRSS ) y algunos tratamientos hormonales figuran entre los fármacos que más efectos secundarios de este tipo suelen producir, pero atención porque no son los únicos y no siempre se especifica en el prospecto según me comentó un dermatólogo. En general si la fotosensibilidad que pueden producir no interfiere con la vida diaria, no se indica, pero podemos notarlo en un día en la playa, en la montaña o, sencillamente, si pretendemos hacer algún tratamiento de fotodepilación o de depilación láser.

¿ Os gustan los cosméticos naturales ?, ¿ tal vez hidratantes con vitamina C ?, ¿ aceites esenciales ? Si la respuesta es sí, no abandonéis los filtros solares elevados. Algunos aceites esenciales, el aceite de hipérico y los cosméticos con vitamina C pueden producir manchas temporales en la piel con la exposición solar dado que son fotosensibles. Como norma general, chicas, si no usamos base de maquillaje o BB cream que incorporen un buen factor de protección es conveniente usar bajo el maquillaje algo que nos proteja para evitar posibles disgustillos. También existe maquillaje y colorido apto para ser usado en condiciones de exposición prolongada a los rayos solares, siempre es otra opción. Personalmente no entiendo eso de tomar el sol maquillada, pero para gustos, colores, nunca mejor dicho.

Y llega la hora de elegir un bronceador. ¿ Qué es mejor, optar por filtros físicos o por filtros químicos ¿ En la entrada correspondiente, https://potiholic.com/tipos-de-protectores-solares-y-por-que-son-necesarios , os explicaba cómo funcionada cada uno, sus ventajas y sus inconvenientes. Yo uso filtros físicos en invierno y en los meses de poca luz pero en cuanto asoma la primavera me paso a la mezcla de filtros físicos y químicos, eso sí, siempre pensados para pieles sensibles como la mía.

Para terminar os comento algo que no he podido comprobar. He escuchado a profesionales que no se consigue una protección superior al factor 15, es decir, multiplicar 15 veces nuestra resistencia natural en una exposición solar de cierta duración. No dispongo de datos fiables ni a favor ni en contra, lo curioso es que resulta algo muy sencillo de comprobar con el aparato correspondiente. Comentan que se trata de un engaño al consumidor. Personalmente me extraña, no creo que dermatólogos muy serios insistan a algunos pacientes en que deben usar un factor 50 a diario si no fuera cierto que protege más que un factor 15, aunque pudiera ser que no multiplique por 50 la protección natural con que la contamos. Pero es un tema que está ahí y me parece correcto mencionarlo. Si alguien dispone de alguna fuente de consulta fiable y nos puede indicar cómo consultarla, yo se lo agradecería enormemente.

Como habréis visto, no es tan sencillo saber qué nivel de protección es recomendable para cada uno. Ante la duda yo recomiendo mejor pasarse a quedarse corto, pero eso sí, utilizando productos con un mínimo de calidad. Y recordad que los protectores solares caducan, pierden eficacia, aunque el cosmético no se haya estropeado por lo demás. Fijaos bien en la fecha de caducidad del producto, que indica el tiempo que conserva sus propiedades desde el momento en que se abre el envase por primera vez. Pero pensad que si lleváis un cosmético a la playa o está sometido a condiciones de calor extremas, esta caducidad puede ser inferior a lo que señale el envase.

Lo importante, en mi opinión, es que con una protección adecuada, salvo en ciertos casos muy concretos, se puede disfrutar del sol con prudencia pero con tranquilidad.

Besitos de mapache.
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