Duelo de colosos: MuLondon Marigold vs Fontesanta

 Mis dos productos preferidos para tratar los brotes de dermatitis atópica, enfrentados.

 No hace muchos os hablaba de un cosmético que ha venido para quedarse, el bálsamo para pieles dañadas de Fontesanta. En su momento no había tenido un brote atópico importante por lo que quedaba pendiente ese punto a tratar. Pero tardaba mucho, y ya puedo comparar mis dos colosos para cuidar la piel dañada y con brotes de atopía, es decir, la crema Organic Marigold de MuLondon, y el bálsamo cicatrizante de Fontesanta. Mi corazoncito de mapache potihólico sufre ante este duelo. ¿ No sentís curiosidad ?

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 Las acciones de estos dos productos son diferentes. Organic Marigold desinflama primero, aliviando de manera considerable el picor y las molestias, y cicatriza después. Para el rostro, cuando quiere aparecer el brote de dermatitis atópica, sigue siendo el ganador porque alivia las molestias casi de inmediato, aunque el bálsamo de Fontesanta también va bien. En este caso, vaya susto que me llevé la primera vez que lo usé con un brote. Resulta que quería empezar a enrojecerse y engrosarse la piel por la zona de una sien y el nacimiento de las cejas, y me apliqué el bálsamo para pieles dañadas de Fontesanta antes de ir a dormir. A la mañana siguiente ¡ qué miedo !, la piel afectada estaba lista para pelarse, y debajo quedaba una piel algo enrojecida. Por suerte, al seguir aplicando el producto, la rojez se fue y se curó.

 Con la crema de caléndula de MuLondon el proceso es a la inversa, deja de picar la zona afectada, se va calmando el enrojecimiento y la inflamación, y ya al final del proceso, la piel engrosada se descama, dejando paso a una piel saneada.

 El gran problema seguía siendo las zonas del cuerpo con roce de la ropa, las más propensas a infectarse en las grietas o llaguitas que se suelen dar en los brotes intensos de atopía. La crema Organic Marigold es mano de santo para el picor, pero el roce de la ropa se lleva el producto no absorbido, y para conseguir curar la piel necesito que la zona afectada tenga siempre producto. En brotes, en el rostro, aplico la crema tres o cuatro veces al día, dos si lo pillo muy a tiempo. En el cuerpo el bálsamo de Fontesanta me va mejor, posiblemente por su contenido en cera de abejas, que tiene una función aislante. No calma tanto el picor y el resquemor como lo hace MuLondon, pero me estoy librando de las infecciones oportunistas que nos traen de cabeza a los atópicos. Y al cabo de unos días, la piel se recupera bien.

 Además no sé si ha tenido que ver, en este brote no he llegado a sangrar en las zonas de mayor roce con ropa :D. Como os comentaba, el bálsamo ha venido para quedarse, y preparáos, ya sabéis lo pesada que puedo ser.

 Entonces, desde ahora, para los brotes atópicos del rostro sigo con MuLondon, al fin y al cabo el calmar las molestias con rapidez es un grado, pero para el cuidado corporal de las zonas atópicas me quedo con Fontesanta. Me falta por probar qué tal iría aplicar MuLondon al comienzo del brote y a continuación, una vez absorbido, Fontesanta. Lo que sí os adelanto es que la manteca de karité pura, antiinflamatoria natural, así como el aceite de caléndula, ya no serán mi primera opción. Seguiremos informando.

 Besitos de mapache atópico potihólicamente dichoso :D.