Codigo deontologico de este blog y alguna cosa más

 Hola, potihólicas y potihólicos:

mapache-meme
  Hoy voy a exponer mi opinión personal sobre varios aspectos que tienen a la blogosfera alterada últimamente. También comentaré el código deontológico de este sitio al que no sé si se le puede seguir llamando blog en vista de lo que se entiende hoy por esa palabra. Aviso que a much@s no les va a gustar lo que voy a escribir, luego si no quieren que les suba la bilirrubina, las personas susceptible deberían abandonar la lectura en este punto. El que avisa no es traidor y paso a hacer un corte de página.

 Bien, creo que lo primero es exponer mi opinión, repito, personal, sobre el tema de las colaboraciones, publicidad, notas de prensa y monetización de los blogs. Opino que cada uno haga lo que quiera dentro de unos límites, pero que mi blog es mío por lo que con él yo pongo las normas. Repito que apoyo a quien pueda vivir de un blog, ya me gustaría a mí no porque sea mi sueño, sino por cómo está el tema laboral ahora y mejor bloguear con beneficios que no tener ningún trabajo, ¿ verdad ?

 En este blog nunca ha habido notas de prensa porque las aborrezco, pero también porque nunca me han ofrecido el precio que realmente tienen. Si me pagaran el precio equivalente al que se paga en otros países, yo colocaría una nota de prensa sin problemas, eso sí, sin maquillarla. Asumo que quienes visitan este blog son lo suficientemente hábiles para distinguir una opinión escrita en primera persona de una NdP. Aprovecho para aclarar que no me hago responsable de la publicidad que pueda mostrar adsense ni de algunos banners, pues son de publicidad rotatoria. Yo me hago responsable de todo aquello de lo que opino, pero no pongo la mano en el fuego por empresas que no conozco. Y en ocasiones comento que hay descuento en tal o cual sitio porque conozco a gente a quien le ha ido bien con ellos y creo que el descuento podría interesar, pero nunca os diré que yo haya comprado allí sin haberlo hecho. A mí me gusta ver cupones descuento para algunas webs, y por eso la pestaña lateral correspondiente, aunque lo cierto es que de los sitios que aparecen allí en la mayoría sí he comprado alguna vez.
 Vayamos a lo que trae de cabeza a muchas: las colaboraciones. Sí, realizo colaboraciones. Sí, pruebo productos de manera gratuita. Sí, en ocasiones me ofrezco yo a ello, seleccionando lo que me interesa probar, y en otras son las empresas las que se ponen en contacto conmigo. Pero no, mis opiniones no están compradas y siempre, a la hora de evaluar un producto, me pregunto si lo voy a comprar o no. De hecho muchos productos que he conocido por acuerdos con empresas han pasado a formar parte de mi rutina. No, no acepto cualquier cosa, para empezar no acepto lo que sé que no me va a ir bien ni cosas que, sencillamente, no me interesan, le tengo mucho cariño a mi piel y como sabéis es muy sensible.
 Sobre si digo si un producto ha sido enviado a comprado, solía hacerlo pero he visto que el hecho de que yo no haya pagado por él parece restar credibilidad. Eso me duele porque, como explico, yo juzgo en base a si lo volveré a adquirir ( esta vez pagando ) y si creo que merece o no la pena su precio. 
 Hago un inciso para que me odiéis, no entiendo qué le veis a los coloretes NARS, por eso precio hay marcas que me gustan más como CARGO o Clinique, e incluso por menos, como Artdecó. Esto es para que me apedreéis de una vez por todo y no a plazos.
 Vamos con la publicidad gratuita. La publicidad tiene un valor y no sois conscientes de ello, porque si lo fuerais muchas de las blogueras no aceptaríais los acuerdos que aceptáis. Pero también hago publicidad gratis porque soy una bloguera a la antigua usanza, a la que le gusta contar sobre todo experiencias positivas. Si soy clienta de tal marca o tal tienda y ellos no realizan colaboraciones porque no pueden o porque no quieren, pero yo estoy contenta, seguro que aparecen por aquí. Así es que cuando os recomiendo una tienda muchas veces no hay nada pactado, es sencillamente porque soy cliente y estoy contenta con el servicio y/o con los productos. También si tengo un problema lo digo, y me molestó comprobar cómo una empresa no me hacía caso como clienta y cuando se enteraron de que tenía un blog ofrecieron una solución excelente. No me sirve, no volveré a comprar en ese sitio, yo quiero que me traten como se debe por ser clienta, no por ser influencer.
 Algo que si no digo reviento: no todos los asiáticos son chinos. Ni tienen por objetivo engañaros, no hace falta, muchas os engañáis solas. Hablando de China lo que sí es cierto es que hay gente honesta y gente que no lo es, justo como en España, y una tendencia generalizada de «si eres tonto no es mi problema». Si os fijáis no suelen ser chinos quienes venden imitaciones haciéndolas pasar por originales ( recalco el NO SUELEN ), ellos, como otros países asiáticos, se limitan a fabricarlas y venderlas como lo que son, imitaciones. Caso aparte es el de un medicamento de uso tópico muy codiciado, el aceite de flores blancas.
 Lo de que os ofrezcan colocar un banner y si les apetece os envién cosas no es nuevo, ya se hacía antes de que una servidora abriera este blog. Pensad que sólo en China hay unos 1400 millones de personas y que los gastos de envío son caros ( pese a que haya tiendas que no los cobren porque compensan con las ventas a tiendas ). Con esos números es casi seguro que vuestro blog o canal sea insignificante, además está lo que se llama ROI, retorno de la inversión. Por ello, como es lógico, sólo mimarán a quienes les proporcionen beneficios. Que los blogs no son ONGs, decís, pero las empresas menos, en ellas se invierte capital y hay puestos de trabajo en juego. De nuevo es cosa vuestra si aceptáis la propuesta o no, nadie os obliga.
 Lo de los sistemas de afiliación no es porque quieran que hagáis de comercial sin un sueldo base. Es una oportunidad de monetización para los sitios con muchas visitas. Porque hay quien sí logra vivir si no de un blog de varias webs, paga sus impuestos y lo hace todo legal. Si os ofrecen el banner de nuevo es por cortesía, porque en realidad no les vais a hacer una campaña brillante, volvemos a recordar los números. Caso también aparte sería el de algunas empresas que están creando un negocio a base de vender a blogueras. No son asiáticas, pero han adoptado el mismo concepto: si alguien es tonto no es mi problema.
 Y ahora una duda, ¿ para qué queréis los seguidores ? ¿ por qué presumís de seguidores y de visitas cuando esos datos dejan en evidencia que esos adeptos no os leen ni por recomendación ? Tened un poco de cabeza, hijas mías ( hablo de manera general, no meto a todas en el mismo saco, Dior me libre ).
 Sabía que me dejaba algo. ¿ Soy yo la única que sólo ha tenido un problema con una web asiática y lo ha solucionado paypal ? No es que no haya habido algún incidente con otras, pero hablando se entiende la gente, o al menos yo siempre lo he podido solucionar de buenas maneras salvo en aquella ocasión. Huelga decir que no volví a comprar allí, por mucho que paypal sea una garantía. Fue mi primer y último intento de compra.
 Creo que me dejo cosas en el tintero, si es así editaré. Pero no quería terminar sin recomendar a algunas bloggers y youtubers de BELLEZA que, por favor, destinen una parte de su inversión en maquillaje al cuidado de la piel, que no vais a estar más bellas por tener más colores si usáis productos agresivos o que no son adecuados para vuestra piel. Y no os olvidéis del filtro solar. Ya parezco vuestra madre 😛 . Y si no aceptáis el consejo, creo que lo propio es cambiar la temática belleza a la de maquillaje, tal vez yo sea rara pero belleza para mi lleva implícito el cuidado de la piel, el cabello, las uñas, etc, con los productos adecuados.
 PD: Aprovecho para recordar que me gustan los esmaltes de uñas más que a un tonto un lápiz y que no tengo problemas de uñas quebradizas, luego casi todos los esmaltes me gustan. Por tanto no soy muy objetiva. Pero señores de las agencias de comunicación, piensen que si recibo esmaltes de uñas muy malos han de ser para no tener una review positiva, dado mi bajo nivel de exigencia.

PD2: Sabía que se me olvidaba algo. NO TODO VALE, y esto iría dentro del código deontológico de este blog. En una ocasión me ofrecieron mucho dinero ( recalco lo de mucho ) por promocionar un producto que casi seguro que fuera inofensivo pero no había pasado aún los controles de sanidad españoles. El dinero me hubiera venido estupendamente pero, como creo que haríamos la mayoría o eso quiero creer, les dije que no de forma tajante. Incluso insistieron, no buscaban una campaña en varios blogs sino en unos pocos y éste era uno de ellos. Mi respuesta fue que cuando tuvieran todo en regla y me lo demostraran, si seguían interesados, sabían donde encontrarme. Que yo investigaría entonces por mi cuenta y si mis fuentes confirmaban que le producto era inocuo, entonces ya empezaríamos a hablar de condiciones. Por si alguien no lo pilla no se presentaron diciendo que les faltaba documentación, a esa conclusión llegué yo y al pedirles ver sus permisos, entonces lo reconocieron.

 Besitos de mapache potihólico con el que van a querer hacer un abrigo algunas personas.