Ahorrar en perfumes con equivalencias y marcas blancas

La competencia en el mundo de los perfumes de equivalencia, los de marca blanca y las fragancias low cost beneficia al consumidor final.



Surgieron hace bastantes años, pero de unos cinco años a esta parte han dado un salto cualitativo. Me refiero a los perfumes baratos, con permanencia y estelas capaces de competir con los top ventas, pero a un precio muy inferior.




perfumes baratos marca blanca y equivalencia
El frasco (diseño y materiales), el packaging y la inversión en marketing pueden suponer hasta el 90% del precio final de un perfume.



Cuando era una niña de unos 7 años comenzó mi fascinación por el mundo del perfume, del buen perfume. Si eres lector habitual de Potiholic sabrás que al hablar de un buen perfume me refiero a aquellos con una formulación equilibrada, una buena base olfativa, intensidad media o superior, estela similar y varias horas de duración, en las que las notas olfativas no se desvirtúan salvo algunos un poco complicadas como pueden ser los cítricos. En mi piel, con el paso de las horas, la mitad de las notas cítricas se alteran como no deberían, por ello jamás uso perfumes donde formen parte de los acordes dominantes. Es un asunto de pH y, de nuevo, de mi piel atópica (tenemos un pH un poco diferente al de la piel sana).


Cuando era niña existían las EDT suaves, las colonias de litro, los perfumes de alta gama (muchos de ellos franceses) y algunos perfumes de venta directa capaces de competir con los más lujosos en algunas ocasiones. Pero, por lo general, el precio determinaba la calidad de las fragancias y así un perfume de equivalencia low cost olía a laboratorio de química orgánica en un par de horas. Lo recuerdo porque mi madre era adicta a uno en concreto.






En torno al año 2000 empezaron a aparecer marcas blancas de perfumes y también los llamados perfumes de equivalencia, que son los que usan notas olfativas y concentraciones muy similares a otros. También surgieron lo que en química se entiende por fusilazos, aromas casi iguales en los que un pequeño cambio era suficiente para evitar una demanda por plagio.



Por aquellos años había pocas colonias de equivalencia decentes, y solían tener un precio intermedio entre las EDT y los EDP. Lo de los fusilazos se sigue viendo a día de hoy, una casa da con una fórmula nueva y con éxito en las ventas y casi todas fusilan ese perfume, le cambian es frasco y, al final, vamos todos oliendo a lo mismo. O las propias marcas creadoras sacan flankers, que son como las secuelas de un perfume original, con el detalle de que muchas veces lo formula otro perfumista.



Por si fuera poco, la calidad de los perfumes de alta gama ha caído hasta límites vergonzosos por lo general. Se reformulan fragancias para reducir el % de la esencia más costosa, hablando de productos con un precio final que sigue asegurando ganancias.



Ante tal panorama muchos consumidores miramos en dos direcciones opuestas: los perfumes nicho, de los que os hablaré otro día, y los perfumes de equivalencia junto con los de marca blanca de buena calidad.



Hace años un frasco de 100 ml de un buen perfume me duraba un año, usándolos los fines de semana (siempre el mismo perfume) y tenía una estela que permanecía en la ropa o, incluso, de un modo suave en la habitación tras estar horas ausente. Ya pocos perfumes ofrecen eso y encima existen versiones interesantes por un 20-25% de su precio. Con frascos poco llamativos, en cajas sin diseños especiales, pero con características similares, suponen un ahorro en perfumes aun cuando nos aventuremos a “coleccionar” unos pocos para ir variando.




Hoy en día se puede ir con un EDP a diario sin gastarse un dineral y la oferta es tan variada que uno no se ve en la obligación de ir oliendo como casi toda la gente. De catálogos de 10-20 aromas para mujer y la mitad para hombre hemos pasado a ofrecer a veces más de 100 referencias en cada caso. Además, muchas empresas que ofrecen perfumes y colonias inspiradas en otras también apuestan por algunas formulaciones exclusivas, que sólo ellos tienen, entre las que se pueden encontrar pequeñas joyas si hablamos de marcas con una cuidada selección de las materias primas y una formulación competente.



No son iguales a los originales ni lo serán jamás por mucho que lo aseguren. Hay perfumes que no se pueden lograr a un precio final de 20 euros el frasco sin cambiar esencias naturales por sintéticas, que no recogen todos los matices de las destilaciones tradicionales. Para muchos, constituyen una opción que basta y sobra para sentirse cómodos mientras que, para los más exquisitos (o maniáticos) como quien escribe, el cambio en alguna nota olfativa de corazón basta para ser algo diferente a lo que todo el mundo usa, sea original o de imitación.

Besitos de mapache.

Summary
Ahorrar en perfumes con equivalencias y marcas blancas
Article Name
Ahorrar en perfumes con equivalencias y marcas blancas
Description
¿Dónde encontrar perfumes buenos y baratos? ¿Cómo ahorrar en perfumes sin renunciar a la calidad? Repaso a las alternativas a la perfumería más vendida.
Author
Publisher
Potiholic Blog de Belleza
Logo

Deja una respuesta

Tu email nunca se publicará.

Información básica sobre protección de datos

  • Responsable Potiholic Blog de Belleza .
  • Finalidad Moderar los comentarios.
  • Legitimación Tu consentimiento.
  • Destinatarios Raiola Networks.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional Puedes consultar la información detallada en el Aviso Legal.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.