En ocasiones veo…

 En  ocasiones observo incongruencias. ¿ Qué digo en ocasiones ? ¡ casi a diario ! Las blogueras ( y blogueros ) de temas poco profundos como son la moda y el maquillaje solemos conocernos, identificarnos unos a otros al poco de tratarnos. Pero a veces creo que hay lectores de bitácoras o seguidores de canales youtube que deben  creer que para tener un espacio personal se debe hacer poco menos que una tesis. No es así, y ahora comienzo con mis opiniones personales puras y duras, mi consejo es que cuando observéis ciertas cosas, receléis.

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 En ocasiones veo a blogueras con obesidad asegurando que con una infusión al día de lo que sea están bajando muchísimo peso, pese a que siguen atiborrándose a fast food a juzgar por las fotos que suben a las redes sociales sobre lo que comen. Lo curioso es que en menos de un mes ya se les ha pasado la operación bikini y no se sabe más de aquel milagro. Luego están quienes venden productos milagrosos asegurándote que quien no tiene un peso adecuado es porque quiere, y resulta que justo el vendedor o vendedora tiene un serio problema con la báscula, y no hablo de unos pocos kg. Y, para terminar, en ocasiones veo a chicas alabando la belleza de la obesidad, en una pelea con quienes alaban el infrapeso, y yo me pregunto ¿ para cuándo alabaremos un peso sano y aceptaremos sin problemas que no todo el mundo lo tiene ? No, debe ser más lógico defender el modo en que luce una, al margen de si puedes sufrir un paro cardíaco repentino o si estará acortando tu vida en tres décadas. No lo entiendo ni lo llegaré a comprender.

 También se ven a chicas todas felices por tomar alimentos preparados que tienen todo lo que su cuerpo necesita, eso sí, a un precio diez veces superior al que te costaría hacer eso mismo en tu casa. Por dónde empiezo… Nadie tiene los mismos requerimientos nutricionales que el vecino, luego no hay un alimento que le aporte todo a todo el mundo, de todo. Además de factores obvios hay quien necesita más de cierta vitamina, por ejemplo, por tener un problema particular, o quien absorbe mal un mineral. Pero es que, os lo digo como científica, cualquier manipulación de un alimento le resta propiedades. No importa si es un simple almacenaje, o un ultracongelado, eso ya no será igual de nutritivo que el producto consumido en el momento. Basándonos en esto, ¿ qué es más sano ? ¿ El smoothie que te preparas en casa con productos frescos de temporada o el que te venden en polvo ?

 Siguiendo con las incongruencias, debo citar a las blogueras que se exponen al sol como lagartijas ( qué gustito, la verdad ) pero sin usar un protector solar adecuado, y después se matan el resto del año a usar las antiarrugas más novedosas. Si encima fuman ya hago un facepalm.

  Chicas que dicen cuidar su piel pero usan productos de higiene agresivos combinados con supuestas hidratantes que dan mucho miedo, se unen a mi lista particular. No me sirve la excusa del precio de los productos porque hay productos respetuosos económicos, y muchas veces estas personas consumen muchísimo maquillaje, de nuevo, de calidad dudosa.

 Y es que no doy crédito cuando veo a chicas gritando encolerizadas porque un producto incluye parabenos pero compran y usan labiales sin ninguna garantía higiénico sanitaria argumentando que el saturnismo ( intoxicación por plomo ) es una leyenda urbana. Que lo usen ya me sorprende, que lo recomienden es lo que me pone los pelos como escarpias. Prometo una entrada sobre parabenos y demás excipientes.

 ¿ Algo más ? Si, las chicas que recomiendan por activa y por pasiva ciertas marcas low cost ( ojo, hay marcas low cost que dan muy buen resultado ) pero luego en sus looks usan marcas trendy que no nombraré porque la publicidad se paga. Como pista diré que se ven mucho en mercadillos, por cuartos y mitades. A mi me sigue dando mucho asco usar un labial que haya usado otra persona, y no, no pruebo jamás los testers de las tiendas más que en la mano. Además, llamadme rara, yo prefiero dos cosas de estas marcas nuevas adquiridas con garantías a tres USADAS y que pueden ser de donde no se hacen controles sanitarios.

 En ocasiones también veo tiendas on line de venta de cosméticos donde no se indica en ningún lado la composición de los productos. Os recuerdo que por ley, en España, si no se indica siempre se puede preguntar, es un derecho del consumidor poder acceder a la lista INCI. Pues bien, sin preguntar ni nada, la gente compra, ¿ cómo van a osar venderme algo malo, si es caro ?

 No podía terminar esta entrada de pataleta personal y aviso a navegantes sin hablar de los serums. Chicas que usan tres serums en un mes, cuando no cinco. Y escriben sobre sus efectos en su piel. ¡ Si la piel tarda tres o cuatro semanas en renovar las capas superiores de la epidermis, y hasta entonces no podrás saber cómo te va un producto !

 Y , como colofón, los amores. Esos productos que adoran, salen en favoritos, en ocasiones aparecen como por obra de magia en un mercadillo, y sea como fuere jamás se vuelve a saber de ellos. Rutina de un mes, favoritos de un ese mismo mes… yo en un mes no tengo favoritos, tengo una rutina, vale, que la misma que el resto del año, salvo en meses de mucho frío ( tres al año, a veces ni eso ) o de mucho calor ( julio y agosto y si viene buen verano ). Además tengo la mala costumbre de volver a usar lo mismo cuando se me acaba si es que me ha gustado mucho. En ocasiones me dejo embaucar por otro producto, a veces acierto, y otras me pesa y vuelvo a mi poti habitual. Pero siempre que acabo un producto que me ha gustado me pregunto «¿y ahora qué ? , ¿ REPITO ( leedlo varias veces, forma un bucle ) o pruebo este otro que me hace ojitos ?»

 Mucho me temo que al final el problema lo tenga yo ( nótese el modo irónico ), que soy un mapache y encima potihólico, porque cuando tanta gente hace lo mismo la nota discordante es una servidora ( eso es cierto ).

PD: Lo de hacer las cosas por amor y trabajar gratis mejor lo omito, que tendría para una etiqueta nueva en la nube de temas. Ya os lo adelanto, en mi caso, salvo algunas entradas que son pura filantropía, el resto no lo hago por vosotros, lectores, sino por mi, la autora. Por distintos motivos, pero escribo por mi. Y soy mala, lo sé.

 Besitos de mapache potihólico más raro que un perro verde.